El pescado fresco es un alimento muy delicado de mantener y se estropea con facilidad si no adoptamos una serie de medidas básicas de conservación. Esta es la principal razón de limitar su compra.

Por conseguir mantener el pescado fresco más tiempo podemos adoptar una serie de trucos.

Cuantas menos horas expuesto mejor

Aunque no todas las pescaderías mantienen el mismo cuidado, lo ideal es que tu pescadería vaya sacando pescado conforme va agotándose el expuesto. Cuanto más tiempo se tenga el pescado expuesto menos fresco estará. Por eso, lo mejor es comprar a primera hora o elegir una pescadería de confianza como Pescaderías Charo, donde evitamos que el pescado esté expuesto innecesariamente.

Deja la compra del pescado para el final

Si vas a comprar muchas cosas en el mercado, deja el pescado para el final. Lo importante es que el pescado esté refrigerado y que la cadena de frío se rompa en el menor tiempo posible. Si vas a entretenerte con otras compras puedes llevarlo a casa y prepararlo para su conservación y luego seguir tranquilamente con las compras.

Pescado de nuestras costas

No nos engañemos cuanto más cercano sea el puerto más fresco estará el pescado. Desde que el pescado sale del agua comienza la cuenta atrás, por ello es importante ver la etiqueta. Un pescado de costa siempre es más fresco que uno de pesca de altura.

Evita darle golpes

La carne del pescado es muy sensible a los golpes. Evita que se produzcan. Trata el pescado con cuidado. Un buen pescadero envuelve bien la mercancía para evitar golpes y caídas que la dañen.

 

Limpia el pescado

Podemos hacerlo nosotros o que nos lo haga el pescadero, pero el pescado limpio se conserva mejor y más tiempo. Cuando llegues a casa lávalo de nuevo con agua fría y evita los restos de sangre que pudieran haberse quedado adheridos.

En el frigo

El pescado debe conservarse entre los 0 y 4 grados de temperatura. Así soportará perfectamente de dos a tres días sin problemas. Debe estar envuelto o tapado para evitar que se reseque, de la misma manera que este aguado. Puedes secar con un papel de cocina absorbente el exceso de agua. También puedes utilizar un paño limpio de cocina y envolverlo humedecido en él.

En el caso de sardinillas o boquerones puedes añadir un poco de sal gruesa como conservante. Si necesitas conservar algún tiempo el pescado, puedes marinarlo, la mayoría de especias son conservantes naturales.