La maragota es un pescado de carne blanca y sabor suave que queda especialmente bien en elaboraciones tradicionales. Una de ellas es la caldeirada, un plato de cuchara sencillo y reconfortante en el que el pescado se cocina junto a patatas y un buen sofrito para conseguir un resultado sabroso y casero.
Una receta perfecta para disfrutar de un buen pescado de temporada y llevar a la mesa todo el sabor de la cocina marinera.
Ingredientes para preparar caldeirada de maragota
- 1 maragota limpia y cortada en rodajas o trozos
- 4 patatas medianas
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 tomate maduro
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 hoja de laurel
- Aceite de oliva virgen extra
- Agua o caldo de pescado
- Sal
- Perejil fresco
Elaboración paso a paso
1. Prepara las verduras: Pela las patatas y córtalas en trozos grandes. Corta también la cebolla y el tomate, y pica los dientes de ajo.
2. Prepara el sofrito: En una cazuela amplia, añade un buen chorro de aceite de oliva y sofríe la cebolla y el ajo a fuego medio. Cuando estén tiernos, incorpora el tomate y cocina durante unos minutos.
Retira momentáneamente la cazuela del fuego, añade el pimentón y remueve rápidamente para evitar que se queme.
3. Cocina las patatas: Incorpora las patatas y la hoja de laurel. Cubre con agua o caldo de pescado y añade una pizca de sal.
Deja cocinar a fuego medio durante unos 15-20 minutos, hasta que las patatas estén casi hechas.
4. Añade la maragota: Coloca los trozos de maragota sobre las patatas y deja cocinar durante unos 8-10 minutos, dependiendo del grosor de los trozos.
Evita remover demasiado para que el pescado no se rompa. Puedes mover suavemente la cazuela para que la salsa se integre.
5. Termina y sirve: Comprueba el punto de sal y añade un poco de perejil fresco picado.
Sirve la caldeirada bien caliente, procurando que cada ración lleve pescado, patata y un poco de ese caldo lleno de sabor.
Un plato sencillo que sabe a mar
La caldeirada es una de esas recetas que demuestran que no hace falta complicarse para disfrutar de un buen pescado. Un buen producto, unas patatas y un buen sofrito pueden convertirse en un plato de diez.
