Historia

Una empresa familiar

b_3c66c497c976e356cbcf4fec87cc8a05f860f760A través del nudo de ferrocarril tan importante en Alcázar de San juan, con la línea que comunica Madrid con el levante español y con Andalucía nos va a beneficiar para tener todo tipo de pescado fresco, ropas, especias...

Juan Moreno. 1850. Tren de carbón.

Antonio Moreno, emprendió camino del negocio en 1920, heredado de sus padres. No se vio solo sino acompañado de Julio Moreno y Leovigildo Moreno, los cuales fueron mayoristas de pescado en el Pasaje de la plaza España de Alcázar de San Juan.
Vendían desde pan de higo, bacalao, queso, fruta y sobre toda gran variedad de pescado traído desde todos los puntos de España a través del nudo importante de ferrocarril.

Con el carro de mulas y Castelar abajo transportaban la mercancía hacía el chaflán de Emilio Castelar con Plaza España, donde estaba la abuela Agapita remangada esperando el género para vender o negociar.

En cajas de madera de 50 kilos venía la merluza, tapada con helecho para su mejor conservación.
En banastas de mimbre venían las sardinas malagueñas. Y las almejas de Punta Umbría en sus cestos de caña de allí propios fabricados por las mujeres.
El emperador envuelto en esteras de esparto, tapados con palmas de palmera.

Charo Moreno. 1968. Con su marido Fernando Molina, también con descendencia pescadera; Fernanda Marcos de León, el Tío el Sardina, la Tía María.
Inauguran por todo lo alto una pescadería en el Mercado de Abastos de Alcázar.

Oscar Molina. 1998. Potente, innovador y con toda la familia emprende camino a todo lo más alto ofreciendo a toda la clientela de toda la vida calidad, confianza y una gran variedad de Pescados Mariscos frescos.


Calidad y confianza

En Pescaderías Charo, con más de treinta metros de mostrador lineal, podemos encontrar una amplia variedad de pescados y mariscos de gran calidad, especies habituales y otras poco frecuentes con un grado de frescura único. En sus instalaciones podrá disfrutar también de una alta variedad de productos ahumados, salazones, conservas.

Pescaderías Charo está formada por un gran equipo humano y familiar, su éxito está basado en la profesionalidad, seriedad y experiencia. Teniendo como objetivo asesorar y prestar el mejor servicio a sus clientes; todo unido a unos controles rigurosos de calidad, unas instalaciones climatizadas, nos aseguran el perfecto estado y frescura de los productos, desde su compra hasta el consumidor final.